video - SEMINARISTAS MÁRTIRES DE OVIEDO, el 09 de marzo 2019 


FORO DE PENSAMIENTO CRISTIANO - EL BAUTISTA

CHARLA COLOQUIO EN LA CAPILLA DE LA CASA PARROQUIAL DE SAN JUAN EL REAL

EL DÍA 12 DE MARZO A 19.30H


Dejémonos interpelar sin miedo por la Palabra: “Sondéame, oh Dios, y conoce mi corazón, ponme a prueba y conoce mis sentimientos, mira si mi camino se desvía, guíame por el camino eterno” (Salmo 139 ,23-24).

LA COHERENCIA Y SUS FRUTOS

Las palabras de Jesús de hoy indican que el Evangelio es para ser vivido. O para que produzca buenos frutos, que han de empezar por aquellos que tenemos la misión de proclamarlo. Por tanto, hay una llamada a la coherencia de vida, una afirmación de que la mejor proclamación del Evangelio es vivirlo de manera gozosa y transparente. La Iglesia nos recuerda que la primera misión de los que escuchamos la Palabra y participamos de la Eucaristía es dar testimonio de ella con la propia vida. Vale la pena recordar también que Jesús no nos pide solo una coherencia de vida personal, o que cada uno dé individualmente buenos frutos. La vida cristiana tiene una dimensión comunitaria que le es esencial. El papa Francisco, por ejemplo, nos recuerda que es todo el pueblo de Dios el que ha de producir buenos frutos, que vivir el Evangelio con coherencia es un camino comunitario y nunca individualista. Esto debe querer decir que nuestras parroquias y entidades de Iglesia han de ofrecer el ambiente donde todos se puedan sentir en familia, ayudados a crecer en la fe y a superar las dificultades del día a día. Lugares en que la celebración de la Eucaristía sea realmente un encuentro familiar y en que la Palabra se pueda compartir como el pan de cada día que nutre el camino cristiano. Las comunidades cristianas están llamadas a ser, igualmente, el lugar en que los niños, adolescentes y jóvenes se van introduciendo e integrando en la vida del pueblo creyente, como discípulos y testimonios de Jesús, donde van descubriendo su propia vocación; y desde donde se les ayuda y acompaña para participar en la vida social y política. Hoy es el último domingo en que leemos textos de la primera carta a los Corintios y, en concreto, del capítulo que habla de la resurrección. Pablo la acaba con un grito de victoria: ¡el mal y la muerte serán vencidos! No por nuestros esfuerzos sino como fruto de la gracia de Dios: «¡Gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!». Esta esperanza ha de ser la fuerza capaz de mover a nuestra Iglesia y a cada una de sus comunidades a ir buscando, cada día, el camino para ser más fiel al Evangelio y para dar testimonio de él. Así como motivo constante de acción de gracias y de alabanza del Padre.


FOTOS QUE MUESTRAN COMO SE ENCUENTRA LA BASÍLICA DE SAN JUAN EL REAL